En la XVII Cumbre Iberoamericana el presidente de Venezuela Hugo Chávez, democráticamente elegido por la mayoría del pueblo venezolano pese a que los medios de desinformación putócratas burgueses se empeñen en descalificarlo bajo el término de "dictador" o de "populista", llamó fascista en varias ocasiones al ex-presidente del Gobierno de España, José María Aznar. Ante ello, el monopolista de la Jefatura del Estado Español, por la Gracia de Dios y del Caudillo, quien acompañaba al presidente de España J. L. Rodríguez Zapatero, le dijo el famoso "por qué no te callas". Los mass media españoles y de medio mundo no tardaron en ensalzar la imagen del monarca hispano, y a muchos españolitos les colaron la idea de "un rey con dos cojones que manda a callar a un dictador subnormal". Mayor subnormalidad vemos nosotros en la arrogancia de todos aquellos que aceptaron la idea sin adoptar una actitud crítica, que consiste en cuestionar cualquier aspecto de la realidad, sin preguntarse ¿por qué llamó Chávez fascista a Aznar?
El abril del año 2002 se intentó dar un golpe de Estado contra el gobierno de Hugo Chávez amparado por la patronal venezolana y la derecha. El Golpe debe entenderse como una reacción contra todas aquellas medidas de corte anticapitalista que Chávez, con 2/3 del Parlamento, había ido impulsando. Quizás esto suene a algunos, pero lo que menos sabe el españolito medio es que Aznar, por aquel entonces presidente de España, apoyó junto a G. Bush dicho golpe. ¿Cuándo alguien trata de frenar una política comunista legítimamente respaldada por el pueblo a través de elecciones democráticas cómo merece ser llamado? Aznar representa, junto a su partido, los intereses de la alta patronal española (aunque traten los lacayos del capitalismo difundir el mensaje de unos empresarios que crean trabajo como algo bueno para los intereses de los trabajadores [pocas veces explican a la gente qué tipo de trabajo crean estos "salvadores de la civilización", en qué condiciones se desarrolla dicho trabajo y los beneficios que sacan las partes implicadas en el asunto]).
El abril del año 2002 se intentó dar un golpe de Estado contra el gobierno de Hugo Chávez amparado por la patronal venezolana y la derecha. El Golpe debe entenderse como una reacción contra todas aquellas medidas de corte anticapitalista que Chávez, con 2/3 del Parlamento, había ido impulsando. Quizás esto suene a algunos, pero lo que menos sabe el españolito medio es que Aznar, por aquel entonces presidente de España, apoyó junto a G. Bush dicho golpe. ¿Cuándo alguien trata de frenar una política comunista legítimamente respaldada por el pueblo a través de elecciones democráticas cómo merece ser llamado? Aznar representa, junto a su partido, los intereses de la alta patronal española (aunque traten los lacayos del capitalismo difundir el mensaje de unos empresarios que crean trabajo como algo bueno para los intereses de los trabajadores [pocas veces explican a la gente qué tipo de trabajo crean estos "salvadores de la civilización", en qué condiciones se desarrolla dicho trabajo y los beneficios que sacan las partes implicadas en el asunto]).
El capitalismo español tenía claros intereses petrolíferos en Venezuela y movieron los hilos de su títere español, al igual que hicieron los capitalistas de EE.UU., para cortar en seco la progresiva nacionalización y estatalización de las petroleras en Venezuela. Pero el tiro les salió por la culata, y un pueblo en su mayoría se lanzó a las calles para demostrar su apoyo firme al comunismo. Un Ejército con conciencia de clase obrera y con el sentir de su pueblo apoyó al gobierno contra los golpistas, que habían encarcelado al presidente Chávez.
El Rey español actuó en la Cumbre Iberoamericana conforme a lo que el sistema capitalismo en el que vivimos espera de él, ya que se nutre del sistema que bien le mantiene bien. Defendió a la derecha pepista, y la derecha pesoista también lo hizo con la excusa de que no podía ser llamado fascista aquel que fue elegido por la mayoría del (adormilado) pueblo español. Lo triste de la historia es que la ciudadanía de nuestro país respondiera también conforme a lo que el sistema espera, y esto es de forma "borregil", sin pensar más allá de los tres segundos y medio de la escena "massmediática", segundos recibidos y asimilados con gracia y simpatía, con jolgorio, con charanga y pandereta. España va bien, muy pero que muy bien.
Ahora, con todos ustedes, las imágenes nunca vistas, censuradas por los medios de comunicación de nuestro libre y democrático país:
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